domingo, 13 de diciembre de 2015

Primera parte

El chico que volaba
Le garçon qui volait
The boy who flew
O garoto que voou


“Le garçon qui volait"
Claude Mourlevat texte
Illustrations de Marcelino Truong
Gallimard Jeunesse , 2012 (198 páginas)

Este libro fue publicado anteriormente en 2007 por Gallimard Jeunesse en la colección "Hors Piste” con el título “La prodigieuse aventure de Tillmann Ostergrimm."
Tillmann es un chico de quince años cuyo destino parece estar ya decidido: se hará cargo de la fábrica de toneles de la familia. La fábrica pertenece a los Ostergrimm desde hace ciento cincuenta años. Sin embargo Tillmann no siente entusiasmo frente al ofrecimiento de su padre : comenzar como aprendiz durante el verano.Entonces su padre se enfada y "lo manda al diablo”. Su abuela lo ve triste y cabizbajo y Tillmann le pide consejo, ella le dice que vaya a divertirse al carnaval. Allí la historia toma otro giro.

Al atardecer mientras un grupo de gente está reunida en torno a un espectáculo, él se encuentra atrás y se dice a si mismo : "si midiera 20 centímetros más lograría ver lo que está sucediendo”. Entonces sucede algo insólito.

"La curiosité empêcha tout d'abord Tillmann de se demander par quel étrange phénomène il voyait soudain aussi facilement par -dessus les adultes qui se trouvaient devant lui et qui, normalement, le dépassaient tous d’une tête.
Ce fut l'enfant assis sur les épaules de son père qui donna l’alerte.
La bouche grande ouverte, et tourné vers Tillmann qui se trouvait désormais à la même hauteur que lui, il se désintéressait du spectacle.” ( p. 28)

"La curiosidad impidió a Tillmann preguntarse por medio de qué extraño fenómeno se veía de pronto tan fácilmente por sobre las cabezas de los adultos que se encontraban delante de él y que normalmente, lo sobrepasaban todos por una cabeza.
Fue el niño, sentado sobre los hombros de su padre que dio la alerta.
Boquiabierto y dado vuelta hacia Tillmann pronto se encontró a la misma altura que él y perdió todo interés en el espectáculo.”(Traducción propia)

Tillmann comienza a flotar por los aires, a más de dos metros del suelo. La gente lo mira con asombro. El joven no se apoya en nada, flota por los aires sin explicación lógica. Ni siquiera él mismo sabe lo que ocurre y de pronto desciende al suelo al ser alcanzado por un chico travieso. Tillmann también está confuso, no sabe si reír o llorar. Tampoco sabe si podrá volver a realizar este prodigio.

Nuestro héroe es visto por un cazador de talentos que lo trata de persuadir para integrar un circo. No es cualquier circo es 'Globus'" definido como “El Teatro del Universo”.”Como Tillmann no va por voluntad propia, a pesar del dinero que se le ofrece, el hombre utiliza métodos más rudos hasta que finalmente lo secuestra. Luego comienza el viaje, en éste conoce a otros personajes tales como Lucía, la mujer más pequeña del mundo, un hombre colosal que se traga todo lo que está a su paso, otro que se cree la calculadora humana, Marika la cabra que responde a todo balando dos veces. Todos ellos forman parte de Globus dirigido por el malvado Dranken.

Este libro tuvo muy buena acogida en niños de 10 años y uno de ellos dijo que le había encantado, pero que la historia había tardado mucho en empezar. Lo cual es cierto pues hay que leer muchas páginas antes de ver a Tillmann volar.
El vuelo de Tillmann es en forma vertical, él mismo se extraña de lo que le está ocurriendo, pero no se alarma. Yo lo entiendo como una elevación del espíritu, debe haber algo místico en esta ascensión.Luego de esta experiencia asombrosa viene lo que podríamos llamar el viaje de iniciación, que acarrea para él un aprendizaje, tanto de personajes increíbles a través de sus historias y sentimientos, como de él mismo.

El viaje de iniciación siempre esta lleno de desventuras y de dolor. El malvado Dranken los obliga a trabajar sin retribución, los mantiene prisioneros y las pellejerías se acumulan. Sin embargo en este período nuestro héroe reafirma su personalidad, siente empatía hacia los otros personajes del circo y descubre lo que será su vocación en consonancia con el mundo del espectáculo.

Hay otro cuento de este autor que es más breve y sin ilustraciones se llama "L’homme qui levait de pierres” (Collection Petite poche, 48 páginas) así traducido diríamos que es ''El hombre que levantaba piedras” En un pueblo hay un hombre que levanta piedras enormes y es admirado por su comunidad’, un chico (Peio) quiere recibir lecciones para realizar esta hazaña. Peio no tiene mucha fuerza y es muy delgado. Su maestro le da primeramente unas lecciones un tanto incomprensibles a sus ojos, pero que son lecciones de sabiduría, es más, le dice que para levantar la piedra no tiene que tocarla…No te cuento más querido lector porque espero que lo descubras.

Estos niños voladores, (porque el del último libro que les he mencionado el chico también vuela) me hizo pensar en Icaro. En Chile este nombre es muy popular ya que los niños de nuestra generación crecimos leyendo “Icarito “un suplemento infantil del diario La Tercera, aunque me enteré que en realidad, fueron muchas las generaciones que se beneficiaron con él, de hecho su primer número data del año 1968.

Haciendo un poco de memoria me parece ver a mi abuelo cruzar el umbral de la casa de abobes de muy buen semblante, durante las vacaciones, trayendo el ejemplar bajo el brazo. El periódico, el día miércoles se acababa rápidamente así es que había que comprarlo muy temprano y obtenerlo en Rengo, un pueblo cercano. En la casa de mis abuelos no había televisión así es que te podrás imaginar lo que significaba esa revista.

Estimado lector ¿recuerdas quién fue Icaro en la mitología griega?(fue mi abuelo quién me regaló mi primer libro de mitologías)… Icaro es hijo de Dédalos y ambos fueron prisioneros en el Laberinto. Icaro logró evadirse gracias a unas alas que le diseñó su padre. Como estas fueron fijadas con cera en su espalda, su padre le advirtió que siempre debía volar a una altura media, ni muy alto ni muy bajo. Icaro emprendió su vuelo sobre el mar, pero no tuvo en cuenta las advertencias y voló cada vez más alto, cada vez más cerca del sol: la cera se fundió e Icaro cayó.

Les presento una ilustración hecha por mi más fiel colaborador especialmente para este blog. La caída de Icaro del artista Thomas.

La verdad es que pensando un poco en mi anterior post donde les hablo de la la historia de Caperucita Roja, siento que su trama es una inspiración de la leyenda de Icaro. También hay una interdicción; la madre de Caperucita le prohibe conversar con un extraño y le dice que vaya en linea recta a la casa de la abuela, pero Caperucita infringe la ley: habla con el lobo, coge flores en el bosque. El castigo de Caperucita es ser devorada por el lobo. El castigo de Icaro es caer de los cielos. Tanto la madre de Caperucita como el padre de Icaro formulan prohibiciones que no serán escuchadas por nuestros héroes y estas podrán ser entendidas como desobediencias, pero también como rebeliones en las cuales el héroe quiere encontrar su propio camino, la voz de la experiencia es acallada por el ímpetu de la juventud.

Y de pronto recordé un libro precioso que leí cuando estaba en el colegio, pero ya, en la secundaria, no es un libro para niños de diez años como los anteriores que he citado. El libro se llama" Alsino” del chileno Pedro Prado. También hay allí un chico que vuela.
Busco referencias de este libro y encuentro que “Alsino" fue publicado en 1920 por la Casa Editorial Minerva.

Me lleno de emoción al encontrar este libro aunque debo contentarme con su versión digital y pierdo la sensación de tenerlo entre mis manos, de oler el aroma de libro viejo. Así y todo el texto es muy hermoso! Les copiaré sólo un párrafo para que aprecien el estilo.

"El otro niño, tal vez embriagado con el perfume violento de las ramas de boldo que forman la choza, tiene un ensueño a la vez sencillo y maravilloso. Sueña que volar es una hazaña que no requiere esfuerzo alguno; sueña que volar es un hecho fácil para todo aquel que deje su peso en tierra. Se asombra de no haber tenido antes tal ocurrencia, y una y otra vez, sólo con la fuerza de su propia voluntad, se desprende suavemente del suelo; a poco se eleva, y va y viene, con rapidez, por el aire. Pasa por encima de la choza y de la aldea, pasa por sobre los montes de arena y cruza el lago a gran altura, sonriendo de los arroyos que, a la luz de la luna, vierten en él sus aguas. Desde allí se divisan tan pequeño y brillantes, que sólo parecen rastros dejados por los caracoles entre las hierbas.”

(Pequeña digresión para decirles que el boldo es un arbusto chileno de hojas rugosas y sabor amargo que se toma en infusiones).

Alsino es un niño de campo que sueña con volar, Tillmann es un niño burgués futuro heredero de una gran empresa según los planes de su padre. Tillmann sabe que ser un empresario no le interesa, pero tampoco manifiesta ningún interés particular en algo. Su don es algo misterioso y que llega porque sí, repentinamente y sin desearlo. Los dos tienen en común que son muy ligeros de sangre, solitarios e incapaces de matar a una mosca.
El deseo de Alsino es fuerte y se transforma en una obsesión.Pero ¿será su deseo suficientemente intenso y poderoso para hacerlo volar? Por otra parte yo te pregunto lector: ¿en tus sueños te has visto volar? ¿Has tenido esa sensación de libertad que solamente los pájaros experimentan?

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